Dentro de los sistemas de suelo radiante eléctrico que se comercializan en el mercado, existen distintas tecnologías que se diferencian entre sí por sus características técnicas y su funcionamiento. En este artículo explicaremos qué tipos de suelo radiante eléctrico existen y nos centraremos en describir el funcionamiento y las aplicaciones del folio radiante en concreto.
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Existen varios sistemas que podemos considerar como suelo radiante eléctrico:
Cable y malla radiante: se trata de un cable trenzado a modo de serpentín que se instala de forma continua en una habitación, de forma que cualquier punto de corte que se produzca afectaría a toda la instalación. En este tipo de sistemas, el emisor tiene el diámetro de un bolígrafo y se trata de un producto que requiere de temperaturas muy altas para calefactar la estancia.
El folio radiante, a diferencia del cable y de la malla radiante, está formado por un sistema de láminas independientes que se reparten a lo largo de las estancias y van numeradas según el plano de distribución. Cada lámina se instala de forma independiente una de la otra, de forma que, en el caso de una puntual avería de una de estas láminas, no deja de funcionar el resto del sistema.
El folio radiante tiene unas medidas estándar con un ancho de 550 cm (o 445 cm, según instalación), con un largo según necesidades, se trata de un sistema de calefacción que trabaja a baja temperatura. Las ventajas de funcionar a baja temperatura en comparación con el cable o la malla radiante son, por un lado, que se trata de un sistema de bajo consumo y por otro, que puede emplearse con suelos laminados de madera ya que emite un calor suave que no afecta en absoluto a la madera. Por ello, la mayoría de los suelos laminados que se comercializan en la actualidad son aptos para la instalación del sistema de calefacción por folio radiante.
Garantía de funcionamiento de 100 años: un sistema a prueba de fallos
Por su composición, el folio radiante dispone de dos conductores en paralelo por donde se alimenta la electricidad. El elemento calefactor se compone de barras de grafito de 8 milímetros de espesor. Por seguridad, cada 8 milímetros de calefacción cuentan con bandas neutras de 3 mm. y así sucesivamente, no dándose continuidad entre una banda y otra. Esto se traduce en que, si se perforara un punto del suelo radiante, sólo “morirían” 8 milímetros de lámina. No sólo cada lámina es independiente, sino que, dentro de la propia lámina, cada circuito tiene independencia.
Por otra parte, el folio radiante tiene una vida útil certificada por Avis Technique -certificación que otorga el instituto francés CSTB y que mide la longevidad de los productos- de 850.000 horas de uso, unos 100 años.
“Grupo Cecather garantiza el 100% de la instalación, no sólo la reposición del material afectado”, asegura José Luis García López Director Comercial de Cecather, grupo líder en folio radiante. “En 38 años que llevamos instalando folio radiante no hemos tenido que levantar ninguna instalación, aunque sí que nos consultan para realizar algunas reparaciones de instalaciones deficientes con cable radiante por problemas de cortes en el propio sistema”.
En concreto, la garantía de este sistema cubre la reparación, reposición y daños estéticos que se puedan producir en el laminado, porque “es una calefacción que no afecta en absoluto a la madera”.
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Aplicaciones del folio radiante. Comparativa con el suelo radiante por agua
El folio radiante tiene diferentes aplicaciones de uso. Una de las más utilizadas es como antivaho para espejos, en cadenas hoteleras, viviendas, gimnasios, etc. También en semilleros, invernaderos, donde se riega constantemente, ya que el folio va termosellado completamente.
En el caso de edificios de nueva construcción, hoy con la aplicación del nuevo CTE y en casas pasivas, con escasa demanda energética, el sistema de calefacción por folio radiante va adquiriendo un gran protagonismo entre los técnicos de la construcción por sus ventajas, pudiendo ser complementado y apoyado por paneles fotovoltaicos en aquellos proyectos de consumo casi nulo.

En este tipo de edificaciones la apuesta por los sistemas basados en la aerotermia con suelo radiante por agua es la tendencia. Sin embargo, generar agua caliente sanitaria mediante un aerotermo e instalar folio radiante se convierte en otra alternativa recomendable en muchos casos.
Una de las ventajas que aporta el folio radiante con respecto al suelo radiante por agua es que no se requiere de “caldera” aerotérmica, con lo que eliminamos una parte importante en mantenimiento.
Por otra parte, el sistema de suelo radiante mediante tubo reticular está pensado para climas muy fríos en los que el uso de la calefacción se prolonga durante meses y es constante, ya que se trata de sistemas que cuentan con una gran inercia, esto es, que tardan mucho, tanto en encenderse como en apagarse. Esto, en determinadas zonas de la geografía española donde el uso de la calefacción es más puntual en días o incluso en horas concretas del día, supone un gasto extra.
Por último, hay que destacar la diferencia en el precio de la instalación entre un sistema y otro, resultando el folio radiante más económico que el sistema de aerotermia con suelo radiante por agua que, además, requiere de un mantenimiento mayor y tiene una vida útil de entre 10 y 15 años.
Un sistema portable y apto para reformas
El sistema de folio radiante resulta también idóneo para reforma de viviendas. En menos de dos centímetros se coloca el conjunto completo del suelo radiante eléctrico más el suelo laminado, con un aislamiento de tan sólo 5 milímetros.

¿Cómo funciona el sistema de folio radiante eléctrico?
El folio radiante eléctrico emite calor por radiación, a diferencia de otros sistemas que lo hacen por convección o que generan movimiento de aire y, por tanto, de partículas. Además, se mantienen los niveles de grado de humedad, importante para personas que tienen problema de asma o en museos o edificios con obras que conservar. Proporciona un calor confortable y mantiene el aire totalmente respirable.
Este sistema puede instalarse sectorizado por habitaciones, mediante un cronotermostatode última generación que controla la temperatura de ambiente y la del suelo de forma independiente en cada estancia y que además es completamente programable vía Wifi. De esta forma, podemos mantener el salón a 20ºC y las habitaciones a 18 y encenderlas una hora antes de ir a la cama.
